"... en el instante mismo en que alguien muere, su cuerpo mismo se transforma bruscamente en algo distinto, tan distinto como para que podamos decir "no parece la misma persona", no obstante tener los mismos huesos y la misma materia que un segundo antes, un segundo antes de ese misterioso momento en que el alma se retira del cuerpo..."
Sobre Héroes y Tumbas - Ernesto Sábato
En mi casa cuando yo digo que tengo un presentimiento, los teléfonos se ponen en rojo. Se desatan llamadas y llamadas a todas las personas que puedan conocer para saber si están bien y para advertirles: María Evita tiene un presentimiento... Me tildan de bruja quizás o de perceptiva. Nadie cree en ese tipo de cosas, pero nadie deja de discar números telefónicos de forma frenética. Calculo que debe tener que ver con algo que pasó cierta vez...
Yo estaba cumpliendo horario en la primer clínica en la que trabajé. Al almuerzo, esa sensación de "aire en la panza", "nervios" o como sea que lo bautice en el momento en que se presenta me invadió de forma violenta, pero muy violenta. Llamé a mi casa, preguntando si estaba todo en orden, mi abuelo era grande ya y me preocupaba tener alertas de algún tipo sobre él. La voz del otro lado, la de mi hermana, me decía que me quedara tranquila, que no pasaba nada de nada.
Me dispuse a quedarme unas horas mas. Era principio de mes, tenía que auditar todas las historias clínicas de cuanta persona hubiera pasado por Clínica Pirulo y verificar que los médicos hubieran cumplido su trabajo de manera correcta.
Siendo las 19.00 hs suena mi interno, que obviamente no atendí. A esa hora o se equivocaban, o me estaban por hinchar las pelotas.
Mi compañero atendió "por las la dudas" y empalideció: tras un "este llamado lo querés atender" tomé el tubo y escucho la voz de mi hermana entre llantos: mi papá estaba en coma.
Así y sin cambiarme, sin agarrar siquiera la cartera y con la plata que tenía en el bolsillo del ambo verde, salí a tomar el primer taxi que pasara. Previa escala en casa, buscando a mi hermana, llegué al Hospital Argerich. Curioso: allí no había nadie que hiciera mi trabajo... nadie controlaba que los médicos hicieran correctamente el suyo.
El parte era desalentador. Por supuesto, no me dejaron entrar a ver a mi papá. Las puertas de la unidad coronaria, estaban cerradas a cualquier visita, incluso las ajenas. Salió un médico a hablarnos, y pude divisar la panza de mi viejo, esa donde me dormí tantas siestas...
Nos dijo que había que esperar... Mi tía lloraba. Y yo la consolaba con la típica frase: "tranquila, que yerba mala nunca muere."
A las 22.00 HS me mandaron a mi casa, a sacarme el uniforme, y los zapatos, que había manchado con chocolate caliente.
En 5 minutos voló la ropa y tenía otra muda puesta, el "aire en la panza" me sacaba aire de los pulmones, no podía respirar. No me quedaba otra que recurrir al inhalador de budesonide, que de casualidad había venido en un bolsillo.
Suena el teléfono mientras me ato los cordones de mis topper blancas. (a los 20, usaba topper de lona siempre). El mensaje era claro: "corré que hay un parte nuevo".
LLegué al hospital y no necesité escuchar a nadie darme la noticia: desde la planta baja, oía un llanto, el de mi hermana.
Me dijeron alguna vez que presto mucha atención a la gente que amo, que probablemente sea eso lo que me alerta tanto cuando algo les está pasando.
Al otro día, me encontré eligiendo que cruz ponerle a la tapa que iba a cerrar mi vínculo físico con mi papá para siempre y al día siguiente, cuando ya la tierra engullía la última imagen... el inhalador se me cayo del bolsillo, y no lo necesité nunca mas.
No lamento ninguna de las dos pérdidas: soy feliz de no tener asma, y la otra... todavía no la asumo.
Soy mala para los duelos, los pierdo a todos.
Hay días en que lo llamaría por teléfono y caigo en la cuenta de que es demasiada larga la distancia para telecom.
Tiendo a sentir que me acompaña todo el tiempo, quizás por eso es que no pueda asumir que ya no está.
Pero algunas veces, como hoy, pago por su abrazo.
Algunas noches pagaría por tener media hora de asma...