miércoles, 12 de junio de 2013

La historia la escriben los que pierden (A veces al menos)



“Ahora quiero verte de blanco, porque ya sos mi mujer y quiero que seas mi esposa”.
23-03-2013 - @CaraDeSilla, romántico contemporáneo. Mi marido. Chuly. Pipino.



Dicen que la historia la escriben los que ganan. Yo perdí la cabeza por un hombre, y puedo contar la historia.


Villa Urquiza, 16 de mayo, 2013. Bah, 17. 4:00 am

Luces apagadas, nenes durmiendo, Pipi dormido al lado mío. Llegó el día, y todavía no puedo creer que este hombre que me está babeando el hombro va a ser mi esposo en unas horas. ‑Sí, cuando leas esto dentro de muchos años Mae del futuro, quiero que sepas que en tu última noche de soltera, el amor de tu vida te babeó todo el hombro‑.
Está todo listo. Bueno, mentira. Falta hacer de todo, pero lo más importante es toda esta familia que andá a saber con qué está soñando. Dani tiene una tos espantosa, Cami por suerte cayó rendida; es que con el lío de la entrega del vestido (por si no te acordás, te lo dieron a las 23:00hs) comieron muy tarde. Son más buenos estos nenes, le ponen una sonrisa a todo. Mariano habla, sé bien con qué sueña porque me está nombrando. Como todas las noches. Otro de esos signos mágicos que da esta relación: el hombre de mis sueños me nombra en los suyos. (Nota mental, o no tanto: No dejes de lograr eso nunca).
Bueno, dormíte que mañana el “sí, quiero” lo va a dar magoya.


Villa Urquiza, 17 de mayo, 2013. Bah, 18. 2:00 am.
Me duele la mandíbula pero no puedo dejar de sonreir. Terminamos los suvenir con Romy y Geo. Vero corrió con Mariano a comprar de todo. Estoy llena de pintura, pero no me pienso bañar. Me duermo así, sucia de felicidad ¿y qué?.
Pipi está en la ducha, mi vida no puede más.
La ceremonia civil pasó volando, con un juez que no tenía ritmo ni para caminar. Pobre, pensó que mi primer apellido era mi tercer nombre.
Es imposible describir lo hermoso que estaba mi marido. Wooooow! “Mi marido”. Que fuerte volver a usar esa palabra, que lindo saber que esta vez es con la persona correcta. Medio complicado no hacer comparaciones, pero no puedo dejar de pensar en lo angustiada que estaba la vez anterior que estuve en esta situación. Lo preocupada por todas las exigencias. Mirame ahora, no tengo resuelta ni la mitad de las cosas que hacen al evento que se viene en un rato, y me siento con esa paz que tienen las personas cuando terminan de hacer algo y saben que está bien hecho.
Escucho que se apaga la ducha, no veo la hora de besar al hombre que va a salir del baño en bata. No veo la hora de volverlo a besar. Es como que los besos no terminan de alcanzar nunca. “¿Pipiiiiiiiii hay un calzón por ahí?”. Perdoname Mae del futuro, pero tengo que ir a socorrer a tu marido y ya no puedo seguirte contando este día.

Ezeiza, 20 de mayo, 2013.
Acá, esperando el vuelo que me va a llevar a conocer mi país. Más que luna de miel, es un regalo personal de mi pipino. No puedo creer como se pasó todo volando.
Sigo escuchando a Zeppelin en la cabeza, y es como volver a esconderme atrás de Fer para ver entrar a Mariano del brazo con su mamá en la jupá. Tengo de nuevo a los nenes delante mío, me agacho y les digo “caminen chicos, Dani, ayudala  a Cami con los pétalos”. Cami se niega a tirarlos hasta llegar a la alfombra roja y en cuanto la toca, da vuelta toda la canasta. Es así, espontánea como su papá.
(Una semana escribiendo los votos, para que él me empiece a contar en los suyos que le cambié la vida, mientras se me pone a llorar  y que lo único que me salga es un “Sí quiero, todos los días. Porque te amo así, llorón”). Porque al final, no importó lo que escribimos en una semana, nos dijimos lo que sentimos desde siempre. Lo que charlamos todas las noches, desde hace más de un año aún asombrados: cómo la vida era tan distinta a lo que conocíamos, qué suerte tenemos de habernos encontrado, no me sueltes, no te suelto, sos mi luz, no te apagues nunca.
Bueno bueno, ahí viene mi marido con una sprite y la cámara de fotos lista. Te dejo acá, mírate las fotos. Estos días no voy a escribirte, que te quede el recuerdo gráfico.
Lo último que te digo es que ese hombre que camina con cara de amor, de orgullo, con una sonrisa enorme, es tu espejo. Recién vi tu reflejo en un vidrio Mae, y no te reconocí. Al fin la vida te dio revancha, y le ganaste por goleada.



sábado, 29 de diciembre de 2012

Cortito y real.

—Tenemos que hablar sobre esto que te está pasando. No es sano que pases el día hablando sola.
—¿Y vos qué podés saber de salud, si no sos más que un reflejo?






Ajam...

No esperes irte de acá con una sonrisa o con nuevos conocimientos. Esto es catarsis, es indirectas, es directas y es yo.




Gracias MX por ayudarme a expresar mejor la idea...