Gracias Mami: porque me diste El Príncipito y no La Bella Durmiente
Sí... es evidente que muchas se criaron leyendo esos cuentos y viendo esas películas que creó un turro que tenía un ego tan, pero tan, pero tan grande, que se congeló por si las moscas, a ver si todavía podía seguir hinchando las pelotas y se la perdía. Y las boludas se la creyeron. Entonces, al final, hay que terminar pensando que les gusta, o nos gusta sufrirla. Pero eso, sería tema de otro post.
En este vamos a analizar como el señor frío hizo estragos en la psiquis femenina.
Punto 1: Besando Sapos.
Y sí. Evidentemente, además de egocéntrico, varios defectos mas debería tener el muy turro: la analogía del sapito verrugoso, inquieto, que salta de estanque en estanque, el sapito verde y simpático que cuando encuentra a la princesa indicada que le roba el corazón (porque obviamente, no elegimos nosotras: NO SEAN ILUSAS!!!), se digna a convertirse en el príncipe que va a hacer lo posible por conservarla. Aunque también existen las alternativas detalladas a continuación, que son por cierto, las que más regularmente suceden:
a) Da fiaca convertirse en príncipe, muchos años siendo sapo. “Mejor le salto arriba del corazón hasta que se lo reviento”.
b) “Ahora que soy príncipe gano como loco. Mejor me subo al caballo y monto todo lo que se me cruce. Chau Fiona... porque ahora que te miro, no te parecés tanto a Blanca Nieves eh!”
Punto 2: Esperando que te pongan el zapatito, la mentira del sexo débil.
Las mujeres son consideradas el sexo débil. Sí, las que por la vagina sacan un crío de 3 kilos y 30 cm de largo. Las que cada 28 días toleran esos espasmos durante 4 días y sangran constantemente, sin MORIR. Mientras que el sexo fuerte, tiene una gripe y el mundo se viene abajo. Por qué? Por DISNEY!!!
La fábula esa de que el príncipe te rescata de la pobreza y de la limpieza de la casa... y que todas se creyeron. Entonces, la historia quedó así: eligen un candidato, del estilo "buen partido"(Léase: profesional, soltero, vive solo, ingresos superiores a x monto, la estética pasa a segundo o tercer plano al igual que su capacidad para entablar una conversación, esto último quizás no esté en ningún plano). Meses esperando esa fiesta en donde van a poder cruzarlo y conquistarlo. Unos días antes, van con el hada madrina "Visa" a un Shopping y la revientan: vestido Larreta, zapatos Paruolo y buena lencería. Ni hablar del perfume. Llega el día y el plan está repasado 45 veces mínimo: mirada fatal, histeriqueo, olvida algo en su auto (obvio, logró en su mente que la lleve a su casa sin que le toque ni un pelo, porque es una chica bien). A los dos días el vuelve a devolverle el señuelo, conoce su casa modesta, de mujer independiente, trabajadora, se enamora, se casa, tienen la parejita y obviamente, paga el resumen del Hada Madrina que se usó para la fiesta. (Recordar: nivel de ingresos superior a x monto). La realidad es: el candidato se va de la fiesta con la hermanastra más puta. Vos? Hacé horas extras.. O conseguite un casita para limpiar por horas los sábados para pagar la visa, y jugá en serio a la cenicienta… Te pasa por haber sido la madrastra disfrazada.
Punto 3: La Bella Durmiente se despierta sola a los 35 y desesperada.
Tenés 20 y sos hermosa, la diosa de todos los boliches, la que mejor baila, miss primavera, otoño, Chacabuco, Catedral y todas las estaciones que se te ocurran. En tu vida solo hay lugar para un príncipe como vos. Vas descartando a cuanto pibe menos lindo, con menos presupuesto para una salida, o menos a la moda.
Tenés 25 y tus amigas, las que no son tan lindas, se quedaron con toooodos esos a los que les dijiste que no. Resulta que son los que te ponen el hombro con cada “Príncipe Azul” que te destiñó.
Tenés 30. Empezás la colección de ramos de casamientos ajenos. Tenés 3 ahijados. Tenés 35 y te das cuenta que al final… Quasimodo era una buena opción. Que dormiste hasta ahora, que el príncipe no te va a despertar, y que ahora, no sabés como elegir. Ahora te viene a vos la sobra del resto, pero el resto había elegido bien. Qué te queda?
Chicas: Disney se congeló solo porque era un cínico: quería ver como les había arruinado la cabeza, enseñándole a las mujeres que en la vida los hombres se eligen con un caballo blanco, una espada grande y la cabeza hueca, o alguno de los príncipes además de valiente tenía dos dedos de frente?
La enseñanza era de represión: “Menos sexo que película de Disney…”
El hombre ideal... es una mezcla de un príncipe, sí... pero de uno que tenía una rosa y el otro componente, es un marqués. No un caballo.
A disfrutar de la vida. Y la ropita para el baile: comprátela con esfuerzo y sacátela bailando en el caño. Que la vida es una sola y hay que ser bella pero nunca durmiente